Todos los días me escriben madres y padres preocupados por el estado de la piel de sus hijos y pidiéndome consejo sobre los productos que mejor podrían funcionar en su caso.

En muchas ocasiones es suficiente con la combinación de una buena crema hidratante, un artículo para el aseo diario libre de sustancias irritantes y algún producto que acelere la reparación de la piel y alivie las manifestaciones típicas de la DA como la inflamación y el picor. Además, por supuesto, de algunos consejos útiles para evitar (en la medida de lo posible) la aparición de brotes.

Sin embargo, hay casos en los que el mal estado de la piel ha llegado a tal punto, que ni la crema, ni el gel, ni los reparadores ni los consejos son suficientes para dar la vuelta a la situación y superar esa fase de eccema permanente en la que nos hemos instalado.

Yo conozco perfectamente la esperanza que se pone en cada compra y en cada prueba de un nuevo producto y la frustrante sensación que nos domina cuando no conseguimos los efectos deseados y ya no sabemos por dónde tirar, mientras miramos con una mezcla de impotencia y desesperación la piel dañada de nuestros pequeños.

Por eso, cuando hablamos de estados de la piel complicados, hay que ser prudentes con las familias y explicarles que (por desgracia) todavía no existe una cura definitiva para la dermatitis atópica y que nuestros productos, aunque son muy eficaces en la mayoría de los casos, no harán desaparecer por arte de magia las lesiones y, sobre todo, que debemos de entenderlos como ayudas o complementos a lo que para estos casos debe ser su primera elección: Las cremas con corticoides.

Es muy importante que entendamos que en algunas ocasiones los corticoides van a ser la mejor  ayuda en el tratamiento y mantenimiento de la enfermedad y que, bien utilizados, no suponen ningún riesgo para la salud de nuestros hijos. Muy al contrario, estaremos ayudándoles a mejorar su estado y calidad de vida.

Y sin embargo, todavía hay muuucha gente reacia a utilizarlos… 

¿SABÍAS QUE NUESTRO PROPIO CUERPO PRODUCE CORTISONA DE FORMA NATURAL?

Nuestro cuerpo produce la cortisona bajo el nombre de cortisol: es una hormona que nos sirve de combustible, de “starter” por la mañana y sigue fabricándose durante todo el día, alcanzando sus niveles más bajos hacia las 3:00 de la madrugada. Interviene en el metabolismo del azúcar, las grasas, el sueño y la inmunidad. Es una respuesta al estrés del día a día. Además, tiene importantes propiedades antiinflamatorias e inmunosupresoras, de ahí que se utilice en forma de medicamento para este tipo de afecciones que cursan con inflamación y respuestas exageradas del sistema inmunitario hacia ciertos estímulos.

 ¿POR QUÉ LOS CORTICOIDES TIENEN TAN MALA FAMA? 

1. LOS EFECTOS SECUNDARIOS. Es verdad que hemos oído hablar de efectos secundarios peligrosos de la cortisona (aumento de peso, hipertensión arterial, diabetes, osteoporosis, fractura ósea…uffff). Sin embargo, éstos solo afectan a otras vías de administración (oral e inyectable) y ninguno de estos efectos va a aparecer utilizando los corticoides tópicos de manera local y de la forma indicada. 

 2. NO CURA. Aunque el correcto mantenimiento de la piel con productos hidratantes, guardar algunas medidas de prevención y el tratamiento puntual de los brotes con corticoides alargará los periodos de remisión o calma, es seguro que tarde o temprano, por factores que en muchos casos no podemos controlar, aparecerá nuevamente un brote de eccema. Precisamente esta evolución en fases alternas de clama y brotes es lo que caracteriza la DA…así que no os frustréis cuando esto ocurra. O al menos sed conscientes de que entra dentro de lo esperable…

El corticoide nos ayudará en el tratamiento de la zona afectada reduciendo la inflamación, suavizando la piel, eliminando el picor…pero todo esto de forma temporal.

Incluso, muchos dermatólogos, en casos de DA atópica severa y recurrente, aconsejan realizar 2 aplicaciones por semana en las zonas habituales de aparición de los brotes por dos motivos: 

* Aunque a simple vista veamos la piel en buen estado, si la observásemos al microscopio, veríamos siempre una inflamación (subclínica) lista para actuar.

* Puede prevenir las recidivas y aplicar en consecuencia una cantidad global de cortisona mucho menor durante un año. 

3. LOS PROPIOS MÉDICOS. Los estudios lo demuestran: las posturas divergentes y las dudas que a veces nos encontramos dentro de la profesión médica no hacen más que aumentar la confusión de los padres.

 

¿POR QUÉ LOS CORTICOIDES EN CREMA SON MÁS SEGUROS?

En primer lugar, la cortisona se destruye por la inflamación. Cuando la cortisona se aplica sobre una piel normal, pasa a través de ésta y puede encontrarse en la sangre. Sin embargo, cuando se aplica sobre una piel inflamada, la misma inflamación la destruye sin dejar pasar prácticamente ninguna porción a través de la piel y, en cualquier caso, no en la cantidad suficiente para ejercer efectos tóxicos en otros lugares.

Por otro lado, la cortisona en crema no altera el funcionamiento de las glándulas sudoríparas y sebáceas. Así que las toxinas se van a eliminar de forma natural por esta vía, a través del sudor y el sebo.

 

¿CUÁL ES LA FORMA CORRECTA DE UTILIZAR LAS CREMAS CON CORTICOIDE?

Siempre debemos consultar con nuestro pediatra o dermatólogo para que nos indique el corticoide (los hay de diferentes potencias) y la presentación (crema, gel, pomada…) adecuados en función de la severidad y las características de las lesiones, la localización y la edad del paciente.

Nos tendrá que detallar también la frecuencia, forma de aplicación y duración del tratamiento, que podrá ir de 5 a 10 días aproximadamente. En algunos casos, como os comentaba anteriormente, puede recomendarnos hacer un tratamiento de mantenimiento con el corticoide aunque el estado de la piel haya mejorado, para eliminar la inflamación que está…pero no es visible.

En general, tendremos que aplicar una fina capa de producto, SÓLO SOBRE LAS ZONAS LESIONADAS, dando un masaje hasta su total absorción.

 

¿SON SEGUROS LOS CORTICOIDES TÓPICOS EN NIÑOS?

Es verdad que los niños, y especialmente los lactantes, tienen una piel mucho más fina y una superficie cutánea proporcionalmente más amplia, por lo que el riesgo de absorción de los corticoides tópicos puede ser superior a la del adulto. Por este motivo, es importante seguir detalladamente las indicaciones de nuestro médico en cuanto al tipo, los periodos de descanso necesarios y la duración del tratamiento.

De esta forma, los corticoides de uso local son preparados totalmente seguros para los niños y nos ayudarán muchísimo en los momentos difíciles en el tratamiento y cuidado de dermatitis atópica.

 

¿CÓMO PUEDEN AYUDAR LOS PRODUCTOS QUE OFRECEMOS EN “LA HORMIGA ATÓPICA”?

En bebés y niños con piel delicada y atópica, el uso de ingredientes suaves e inocuos se convierte en una condición primordial.

Lo idóneo es optar por cremas y jabones suaves, elaborados con aceites vegetales como el de oliva o girasol y sustancias que nutran la piel sin agredirla, a base de ingredientes naturales de reconocida eficacia contra la atopia, como la caléndula, la manteca de karité o la avena. 

Incomprensiblemente, la gran mayoría de los productos disponibles en el mercado, incluso los destinados específicamente a las pieles más sensibles, contienen ingredientes que NADIE debería ponerse en su piel, pero en ningún caso los bebés, los niños y las personas con la piel atópica o delicada.

 

En LA HORMIGA ATÓPICA hemos reunido una cuidada selección de marcas y productos especialmente indicados para la piel atópica y sensible, 100% sin tóxicos ni ingredientes agresivos, ricos en texturas, suaves, naturales… en ningún caso sustitutivos del tratamiento médico, pero con excelentes propiedades para mejorar la hidratación, reforzar la barrera natural de la piel, reducir la inflamación, calmar el picor y acelerar la regeneración de la piel… hacia una nueva fase de calma o remisión.

Fuente: Fondation Dermatite Atopique